¿Tienes un huerto y te gustaría saber qué hortalizas puedes plantar? Tener una pequeña parcela en tu casa o en tu jardín para cultivar tus propias frutas y verduras es una buena manera para obtener alimentos más naturales y económicos. Una vez te inicies en esta práctica, te sorprenderá lo mucho que te puede llegar a gustar y lo fácil que resulta dedicarle unos minutos al día a tu huerto. 

Ahora bien, ¿por qué cultivos empezar? Muchos de ellos te darán mejores resultados si los plantas en una estación del año concreta. Por ello, es muy importante que tengas en cuenta este factor antes de empezar a comprar semillas o plántulas sin ton ni son. En el post de hoy explicamos cuáles son las mejores hortalizas para plantar durante los meses de verano.

  • Tomates. Para nosotros son la hortaliza reina de las ensaladas sin ninguna duda. La plantación debe realizarse en primavera y se empieza a cosechar sus frutos en verano. Es un cultivo bastante exigente en agua y elementos nutritivos. Hay que poner mucha atención a la Tuta absoluta, plaga que puede arruinarnos nuestro esfuerzo y dejarnos sin cosechar ningún tomate.
  • Lechugas. ¿Qué sería de una buena ensalada sin el verde que le aporta esta verdura? Existen multitud de tipos de lechuga aunque las más cultivadas son las tipo Romana y las tipo Iceberg. Siémbrala en primavera o, como muy tarde, a principios del verano, teniendo en cuenta que las altas temperaturas provocan la subida a flor prematura, dando un sabor amargo a las hojas. Aplica calcio, foliar o vía suelo, si comienzan los bordes de las hojas a necrosarse.
  • Pimientos. Además de tener múltiples vitaminas que son muy favorables para tu salud, son muy versátiles en la cocina: los puedes hacer asados, crudos, rellenos e incluso fritos. Existen multitud de variedades, con diferentes formas y colores. La recolección de los pimientos tiene lugar de julio a septiembre, pudiendo disfrutar de su sabor a lo largo de todo el verano. Puedes adelantar la siembra utilizando protección plástica, adelantando su ciclo y recolectando así los primeros pimientos a finales de primavera.
  • Zanahorias. No deben faltar en tu huerto por los muchos beneficios que le aportan a tu organismo: son una gran fuente de Vitamina A, ayudan a regular el tránsito intestinal y fortalecen los dientes y encías cuando se comen crudas. Un consejo: las zanahorias se tienen que colocar en una zona en la que no dé demasiado el sol y los riegos deben ser regulares.
  • Cebollas. Una de las grandes ventajas de la cebolla es que crece prácticamente en todos los tipos de terreno. Obtendrás mejores resultados si las plantas en primavera y las riegas en abundancia. ¿Y por qué consumir cebollas? Porque reducen el colesterol en la sangre y evitan el envejecimiento de las venas y las arterias. Y además, añaden ese crunch en las ensaladas. Si quieres consumir cebollas en los meses de invierno, puedes decantarte por la plantación de “calçots” durante los meses de Agosto – Septiembre, pudiendo recolectarlos desde Diciembre hasta Marzo.
  • Pepinos. Otro de los “reyes” de nuestras ensaladas de verano. Se suele cultivar durante los meses calurosos del año y se caracteriza por su elevado contenido en agua, vitaminas y fibra. La recolección de sus frutos en algunas variedades y con condiciones climáticas óptimas puede realizarse a los 60 días tras la instalación del cultivo.

En Servicios Agrícolas Meliá te ofrecemos asesoramiento para que puedas sacar el máximo beneficio de todo tipo de plantaciones. No lo pienses más y disfruta del placer de poder comer las verduras que has cultivado tú mismo. Todo el mimo y el esfuerzo que invertirás en ellas lo verás recompensado por el excelente sabor que tienen. Y si necesitas llevar a cabo un proyecto que requiera los