Uno de los últimos proyectos que hemos tenido el placer de llevar a cabo desde Servicios Agrícolas Meliá ha sido el diseño y la plantación de una finca de aguacates. Si quieres conocer más sobre cómo ha sido este proceso y acompañarnos en el desarrollo del mismo, sigue leyendo este post.

En primer lugar, realizamos el diseño de la plantación. Este paso es fundamental para que el cultivo se desarrolle en las mejores condiciones y dé los mayores rendimientos posibles. Para ello, realizamos un análisis de agua y suelo para conocer los parámetros físico-químicos de estos elementos con dos finalidades: por una parte, saber si el cultivo del aguacate es posible ya que es un cultivo muy exigente en ambos y por la otra, elegir el mejor patrón (pie) para establecer nuestro cultivo. También tenemos en cuenta otros aspectos como por ejemplo la orientación, el diseño de las mesetas, los marcos de plantación (que hacen referencia a la separación que dejamos entre las plantas) y distribución de plantas polinizadoras para mejorar el cuajado y por tanto la producción.

A continuación, se realiza la preparación del terreno para que esté en perfectas condiciones antes de llegar al proceso de plantación. En esta fase, dejamos el terreno limpio de cualquier resto vegetal existente, nivelamos el suelo para que quede uniforme y removemos la tierra, para finalmente proceder a la confección de las mesetas. Por último, realizamos los hoyos se establecerán las plantas y aportamos materia orgánica al terreno para mejorar su estructura y que las plantas se desarrollen en un medio más óptimo.

Uno de los pasos más importantes antes de llegar a la plantación es la instalación del riego. En este caso, tras el diseño de la instalación, colocamos tuberías tanto primarias como secundarias, así como las mangueras de riego. Además, adecuamos los cabezales a las necesidades que requiere una plantación de aguacates.

Cuando ya hemos realizado todos los pasos anteriores, llegamos por fin a la fase de plantación. Lo primero que debemos realizar es la disposición de las plantas en el terreno, atendiendo al marco de plantación que hemos establecido en la segunda fase. Colocamos en el hoyo de plantación, una vez ajustada la profundidad adecuada para el cepellón de las plantas, unas plantas a base de micorrizas y trichodermas, que ayudarán a mejorar el desarrollo del sistema radicular. Una vez que las plantas están bien colocadas, las plantamos, realizamos lo que se denomina como “riego de apoyo” y las tapamos. El último paso será la colocación de los tutores ¡y esperar a que den frutos!

Como podéis ver, hay que seguir toda una serie de pasos antes de llegar al proceso de plantación que son indispensables para conseguir un óptimo resultado de nuestros cultivos. En Servicios Agrícolas Meliá contamos con una gran experiencia en diferentes trabajos agrícolas, servicios de jardinería y en asesoramiento técnico. Si necesitas llevar a cabo un proyecto que requiera los conocimientos de un profesional, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Recordad que es mejor contar con un buen asesoramiento inicial que entrar en un proyecto de plantación sin conocimientos sobre el mismo y cometer errores que en un futuro pueden llevar incluso a tener que realizar una nueva plantación.